Se marchitan mis ojos
buscando aquella mirada
de la tierra arrastrada
por nuestros rastrojos...
Dejo al frío entibiar mis labios
para ausentarme de la idea
que tratando de buscarte inicie una cruel marea,
que a cada instante de recordarte me ahoga en olvidos...
Empiezo a convencerme
que estoy condenada eternamente
a coleccionar un album con mis recuerdos de quererte,
Y mientras lo pienso vuelvo a enmudecerme...
Te conocí, aún con aquella desconcertante improbabilidad de conocerte.
Día de verano, yo entre libros, tú viniendo de varios kilómetros del norte.
En un segundo eras mi compañero de banco.
Miré tus ojos, quedaron para siempre en mi mente.
Lo nuestro se volvió una amistad después de pasados los días, tu mente estaba lejos de aquí claro…
Pasaron aún más días y fue inevitable que me dijeras adiós, tenías que regresar…
Me dio tristeza que te marcharas incluso lloré tu partida, no sé creo que habíamos llegado a establecer una linda amistad.
Y ya no estabas más aquí, y empecé a extrañar tu compañía, empecé a echar de menos todo…
Hablamos por teléfono contadas veces, no sé era feliz oyendo tu voz cada vez…
Transcurrió un año y la sorpresa de que volvías aunque fueran por unos días me hizo inquietar extrañamente, volvieron a mi mente tus ojos verdes, tu voz calmada…
Cuestioné la manera en que me sentía hacia ti, claro no podía ser así, no podía ser cierto…
No podía estar queriéndote de esa forma…
Creí confundirme solamente y así seguí pensando…
Y volvías a despedirte, y con ello regresaba la pena…
Seguimos de vez en cuando hablando, tú seguías con tu vida y yo con la mía…
Pero seguía sintiéndome atraída por ti,
Y volvía a preguntarme como era posible tal cosa, era claramente un error…
Todo era tan imposible como haberte conocido…
Y así pasó el 2003, y volviste el verano siguiente,
Mientras mi corazón aceleraba más sus latidos cuando la micro se acercaba más a la estación de metro san Miguel donde nos juntaríamos,
¿Por qué mi corazón saltaba más de lo normal? Y otra vez negué creerlo…
De vuelta al adiós y más sumaban despedida más tristeza me daba abrazarte por última vez…
Otro año más entre conversaciones esporádicas, pero ahora te extrañaba más de lo normal, te recordaba más veces de lo que solía hacerlo siempre…
Entendí por fin lo que ocurría… Me había enamorado de ti, así, tan simplemente complicado como eso…Yo enamorada de ti? Si esto era imposible más imposible era que mi corazón entendiera que esto era imposible…
Así se fue el 2004…
Febrero del 2005, nuevamente el verano te traía de vuelta a Santiago, te traía de vuelta a mi…Ahora todo se sentía diferente, tu hacia mi, yo hacia ti, algo pasaba…
La música me dio el marco para una noche de luna que nunca antes imaginé, el sonido del jazz y tú abrazándome como nunca lo habías hecho antes…
Esta vez pude verte más días, más días en los que fui muy feliz contigo…
Como olvidar aquel día de febrero y esa extraña lluvia en medio del concierto de jazz de Ñuñoa mientras el tío Valentín seguía tocando tan tranquilo su piano…
Y el día de la despedida en tu departamento, como olvidar aquel abrazo en la oscuridad…
Y nosotros seguíamos siendo amigos, nada más que abrazos entre nosotros, aquellos abrazos que para mi significaban todo…Muchas veces soñaba con alcanzar tus labios, poder acariciar tu rostro, pero siempre terminaba arrepintiéndome de confesarte mis sentimientos, de besarte, de decirte que me había enamorado de ti solo con haber visto tus ojos aquel primer día de clases, parece loco pero con el tiempo entendí que era cierto…
Y denuevo me quede muda y fingiendo que la pena no era tanta como aquellas pasadas veces, pero esa vez más dolió que te marcharás…
Cuando ya estabas bastante lejos para no ver como mi rostro se sonrojaba fui capaz de escribirte que me había enamorado de ti…
Yo esperaba que regresaras el verano del 2006, pero no lo hiciste…
Tu tenías tu vida, y yo tenía la mía,
Ya no estábamos solos…
Pero aún así deseaba abrazarte nuevamente…
Meses más tardes la soledad nos acercó, comenzamos a hablar más seguido,
Lo que sentía por ti se volvía más fuerte aún,
Tú querías que cuidara tu corazón, me costaba mucho rechazar aquella tentativa oferta…
Creo que inconcientemente la acepté, aunque seguía creyendo que esto era solo un sueño imposible…Y yo seguía soñando…Seguía queriéndote más, extrañándote más, esperándote mas…
Entre aquellas conversaciones salio tu idea de ir a visitarte tan lejos…Lo pensé, lo vi prácticamente algo irrealizable, pero aún así dije que si, ahorraría como nunca solo para verte…
Mientras los días se agotaban para mi viaje hacia ti, conversábamos, soñábamos, también quizás nos queríamos aún a la distancia y esperábamos el día que nos volvería a reunir…
Veintitrés horas arriba de un bus, por fin llego al terminal, te vi y tú mirabas el otro bus que había llegado justo con el mío… Tengo que confesar que pensé que quererte era solo un capricho tonto que se me había metido en la cabeza, que había idealizado algo que era imposible y que todo era una gran confusión mía, porque seguía sin poder explicar como podía quererte de esta manera si no estabas conmigo y eran contados los días que podía pasar contigo…Pero ese día cuando baje los 4 escalones del bus y mi corazón comenzó a latir fuerte, recogí mi mochila y caminé hacia ti, vi tus ojos entendí todo…Realmente me había enamorado de ti….
Me miraste, nos abrazamos… No pude besarte como tanto lo desee, la vergüenza me había ganado la partida al punto de ni siquiera poder sostener tu mirada… Creo nunca haber sentido mis mejillas sonrojar de esa manera…Nos subimos al auto y tú tiernamente tenías un osito de regalo para mi, mi vergüenza y rubor aumentaron más y más, ya ni siquiera me atrevía a decir palabra alguna… Y así todo el valor acumulado en un segundo se había ido y me quedaba como en shock… Yo solo te abrazaba… Llegó la noche y salimos, mi vergüenza seguía intacta… Las 4 de la mañana, tu y yo devuelta al auto, y el frío afuera…Conversamos por un momento, tus ojos mirándome de frente, tan cerca, no pude soportarlo más tiempo, tantas veces había deseado besarte…Otra vez no podía volver atrás…Solo tomé tus mejillas y logré alcanzar tus labios como tantas veces lo había soñado… Me dijiste que no querías hacerme daño, a lo que respondí que no creía sentirme más mal de lo que me sentí todas aquellas veces que tú te habías marchado y yo no había hecho nada por vergüenza…Y ahora éramos algo más…
Dos semanas en las que tú fuiste mío y yo tuya, días que nunca imaginé aquella vez que ví por primera vez tus ojos…
Desperté con tu voz varias mañanas, interrumpías mi sueño con un beso…Yo podía recorrer con mis dedos tu rostro dormido que tanto me gustaba…Amé tus piernas porque entrelazadas con las mías se me pasaba el frío…Amé tus brazos que me abrazaban suavemente de pronto en la noche…Muchas cosas amé de ti, muchas cosas que aún amo y que ahora extraño en demasía…
Las cosas se han vuelto difíciles con la distancia… No sé que es lo somos ahora y lo que seguiremos siendo…Solo sé que los días son mil veces mejores contigo…
Me gustaría dejar de sentir la ausencia de tu voz,
Tus palabras, frutos de mi interminable querer,
Dulzor de mi distancia condenada a recorrer…
Dime que no te he perdido, dime que no
Y dame la oportunidad de volver a tentar al destino,
De querer que los días sean fugaces
Tan solo para volverme a ver en tus ojos unos instantes…
Corro, me detengo, me silencio
Al fin vuelvo a pensar,
Y no hallo más formas en este desierto espacio
Para que veas que podría pasar
Más de mil vidas queriéndote alcanzar…
Y vuelve a pasa día tras día
Y yo me quedo sola en una esquina sin tu sonrisa…
Y digo adiós
Y miento
No me he ido
Al menos no como llegue
Una parte de mi alma se queda contigo,
Dormida entre tu almohada y tú,
Soñando cada noche nuestros instantes más secretos…
Eres lo más dulce y bello,
Lo más cálido y deseable…
En días lo eres todo,
Mi aroma preferido,
Mi mirada de ángel durmiente,
Mi tesoro de cielo,
Mi vida en tibios momentos…
Las palabras se pierden
Cuando busco una manera de escribir
Todo lo feliz que he sido contigo…
Cada segundo cerca de ti
Tiene en sus notas la melodía
De un milagro…
Y si mis ojos se llenan de gotas,
No importa,
La felicidad de haberte tenido entre mis brazos
Y soñar entre tus piernas
Es infinita…
Sin dudas te extrañaré demasiado.
Pero mil veces mejor haber estado contigo
Que nunca haberte visto despertar…
Ahora un Te amo se queda corto
En mis labios,
Mientras le busco una explicación
A este extraño y dulce destino…
Te digo Amor
Mientras mi cielo se envuelve
De los colores del amanecer…
Te repito Amor
Y el tiempo me devuelve tu rostro
Pintado de mi ansiedad…
Te recuerdo Amor
Y mis palabras esperan tu presente
Cubierto de mis flores…
Te llamo Amor
Mientras procuro cada noche regalarte
Besos por estrellas…
Te extraño Amor
Mientras los segundos silenciosos
Me acercan más a ti…
Te amo Amor…
Si me dices te amo…
Suena a sueños…
Si me dices que quieres abrazarme
Mil latidos dejaría para escuchar los tuyos…
Si me dices que quieres verme…
Mis ojos seguirán los tuyos como a estrellas fugaces…
Si me dices princesita…
No lo sería sino fuese por tu amor azulado…
Si me dices que sueñas conmigo…
Yo no lo hago de noche…
Sino bajo la luz del sol…
Si me dices que me quieres contigo…
Yo espero que el tiempo sea fugaz…
Y estrecharte en rayos de calidez…
Si te digo que eres mi niño…
Espero tomarte de la mano entre calles pobladas…
En un universo solo nuestro…
Si te digo que este es mi corazón…
Si lo quieres…
Es sólo tuyo…
Te quiero como se odian
Aquellas extrañas mentiras…
Verdades que chocan con el muro de tus ojos…
Cerrado ante mí tu dulzura de cielo estrellado…
Tus deseos se confunden con mis alientos…
El vapor del frío invierno…
De capital ahogada,
De sonrisa engañosa,
De crueldad infinitamente agridulce…
De tu sabor, mi apresurada muerte…
Subo al cielo,
como espía,
solo para descansar en las nubes,
Extasiar mi alma
con el silencio negro de la eternidad
de los pequeños cascabeles brillantes…
Y cuando despierte poder ver el mundo
nuevamente a través de mi arco iris…
Al que le he inventado nuevos colores…
Si alguna vez creí morir en tu fin…
Mas no fue así…
Confundí mi vida con tus palabras vacías…
Bailaba sola a pleno anochecer
Guiada por el eco de tu roja sinfonía…
Y en una tarde de hojas marchitas
Aprendí que seguir tus pasos sin destino
Fue caminar sobre escarchas hirientes…
Sentí a las Estrellas
Brillando en mis mejillas…
Parecían simular
Formando mis lunares
Pero se vino el viento
Las nubes cubrieron
Mis ojos Cielos…
Tu invierno de cristales hirientes
Se astilló en mis abrazos
Y los frios enmudecieron
Mis suspiros de Luna…

on El frío me besa...